Louis y Jacques Bijvoet fundan Bivolino.
La aventura comienza en torno a la camisa: una prenda imprescindible del armario masculino, exigente en su confección e infinitamente personal en su forma de llevarla.

Desde el taller belga hasta las primeras mediciones asistidas por ordenador, pasando por la confección online a medida: Bivolino lleva más de siete décadas construyendo otra idea de camisa: personal, precisa y profundamente contemporánea.
“Lo hecho a medida sólo tiene sentido cuando realmente se parece a la persona que lo lleva. »
Fundada en 1952 por los hermanos Louis y Jacques Bijvoet, Bivolino nació de una simple ambición: producir camisas de calidad, prestando constante atención al corte y al cliente. La empresa está creciendo rápidamente en Bélgica y está desarrollando su actividad en varios países europeos.
Esta cultura de la ropa bien hecha siempre ha ido acompañada de una fascinación por la innovación. En Bivolino, tecnología y tradición no se oponen: se complementan para hacer que los productos hechos a medida sean más precisos, más accesibles y más personales.
Una historia familiar belga marcada por la sastrería, la industrialización inteligente, las TI y, finalmente, la sastrería digital.
La aventura comienza en torno a la camisa: una prenda imprescindible del armario masculino, exigente en su confección e infinitamente personal en su forma de llevarla.
Bivolino se desarrolla en Bélgica y construye conocimientos industriales sin perder de vista la confección. En aquel momento, la empresa tendría hasta 80 empleados y produciría varios cientos de miles de camisetas al año.
Bivolino está desarrollando un sistema de medición ergonómico en colaboración con IBM. Esta investigación abre el camino a un nuevo enfoque de la sastrería: utilizar datos corporales para calcular el corte y el patrón con mayor precisión.
Las TI están integradas en la gestión y organización de la producción. Unos años más tarde, la capacidad anual alcanzó unas 900.000 camisetas. Bivolino confirma así su vocación: combinar industria textil y tecnología.
Bajo la dirección de Michel Bijvoet, Bivolino traslada su experiencia a medida a Internet. El cliente ahora puede crear y pedir su camisa personalizada en línea: un enfoque pionero en ese momento y el comienzo de la “sastrería digital” de Bivolino.
Bivolino integra la sostenibilidad en su modelo de producción bajo demanda e introduce una calculadora de huella de carbono. Producir sólo lo ordenado sigue siendo el núcleo de una lógica simple: personalizar más, desperdiciar menos.
Bivolino combina hoy un configurador en línea, elección de tejidos, personalización completa y tecnología biométrica. Algunos datos esenciales (altura, peso, edad y escote) permiten establecer un perfil de medidas sin necesidad de utilizar una cinta métrica.
Descubra el dimensionamiento biométrico →La camiseta debe seguir a la persona, nunca al revés. Bespoke comienza con la comprensión de las proporciones y preferencias del usuario.
Tejido, cuello, puños, botones, monograma, detalles en contraste: cada elemento contribuye a crear una camisa verdaderamente personal.
Desde el ordenador de los años 1960 hasta el configurador actual, Bivolino utiliza la tecnología para hacer que la personalización sea más sencilla, más precisa y más accesible.

Bivolino siempre ha defendido una visión personal de la ropa. El estilo es más que seguir una tendencia: refleja el carácter, la ocasión, el estado de ánimo y la forma en que cada persona quiere presentarse al mundo.
Clásica, contemporánea, creativa, profesional o informal: la camisa se convierte en una base que cada uno puede interpretar a su manera.
“Tu estilo es especial y único porque refleja tu carácter. »
Después de más de 70 años dedicados a las camisas, nuestra idea sigue siendo la misma: crear prendas pensadas en torno a la persona que las lleva.
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